La emoción de la historia de Hispania en tu mano

El pasado 23 de abril de 2026, coincidiendo con el Día del Libro, tuve la enorme satisfacción de presentar Orígenes de Hispania a través de sus monedas en una mesa redonda muy especial celebrada en la nueva oficina de Banco Mediolanum en Madrid.

Bajo el lema «La emoción de la historia en la palma de tu mano», compartimos una tarde en la que la historia, el coleccionismo y la numismática se dieron la mano para demostrar que las monedas son mucho más que antiguos instrumentos de pago. Son pequeños documentos históricos capaces de ayudarnos a comprender quiénes fuimos y cómo llegamos hasta aquí.

Además, tuve el privilegio de compartir mesa con dos grandes referentes del mundo numismático desde perspectivas muy diferentes y complementarias.

Por un lado, Adolfo Ruiz Calleja, divulgador y creador de Blog Numismático, reflexionó sobre las distintas formas de vivir esta afición. ¿Es mejor completar series o perseguir piezas excepcionales? ¿Qué nos impulsa realmente a coleccionar? Con su cercanía habitual, mostró que detrás de cada colección hay una historia personal.

Por otro, Jesús Vico Belmonte, director de Jesús Vico & Asociados, presidente de la Asociación Española de Numismáticos Profesionales (AENP) y vicepresidente de la IAPN, aportó la visión del mercado numismático actual: sus actores principales, la evolución del coleccionismo y las tendencias que marcarán el futuro de esta afición.

Mi intervención giró en torno a una pregunta aparentemente sencilla, pero enormemente compleja:

¿Cómo nació realmente Hispania?

Estamos acostumbrados a estudiar la historia a través de textos, batallas o grandes personajes. Sin embargo, las monedas ofrecen una perspectiva diferente. Son testimonios directos de su tiempo. Nos hablan de quién gobernaba, qué símbolos eran importantes, qué ciudades tenían relevancia económica o qué mensajes querían transmitir quienes ostentaban el poder.

A través de algunas de las monedas más significativas relacionadas con la Península Ibérica, recorrimos un viaje que comenzó mucho antes de la existencia de una Hispania unificada. Hablamos de la llegada de fenicios y griegos a nuestras costas, de la influencia cartaginesa, de la conquista romana y del largo proceso mediante el cual territorios diversos terminaron integrándose bajo una misma realidad política.

Cada moneda nos permitió detenernos en un momento concreto de ese recorrido. Algunas fueron acuñadas para facilitar el comercio. Otras sirvieron para pagar ejércitos. Muchas transmitían mensajes políticos y propagandísticos. Todas ellas, sin excepción, nos ayudan a reconstruir una parte de nuestro pasado.

Precisamente esa idea fue la que dio origen a mi libro Orígenes de Hispania a través de sus monedas. Quise escribir una obra rigurosa, pero accesible; documentada, pero cercana. Un libro que permitiera a cualquier lector descubrir que la historia puede contarse de una forma diferente, utilizando las monedas como hilo conductor.

Porque no hace falta ser coleccionista para emocionarse con ellas.

No es necesario poseer una moneda antigua para aprender de su historia. Muchas se conservan en museos; otras han pasado por grandes colecciones o por prestigiosas casas de subastas. Lo importante no es tenerlas en la mano, sino detenerse a escuchar lo que tienen que contarnos.

Y eso fue precisamente lo que intentamos hacer aquella tarde del Día del Libro: escuchar a las monedas.

Si no pudiste acompañarnos, gracias a Blog Numismático puedes ver la grabación completa de la mesa redonda. Espero que la disfrutes tanto como nosotros disfrutamos compartiéndola.

Porque, al final, pocas cosas consiguen algo tan extraordinario como una moneda antigua: permitirnos sostener en la palma de la mano un pequeño fragmento de nuestra historia.

Ver la charla completa

Puedes ver la grabación íntegra aquí:

Muchas gracias a Adolfo Ruiz Calleja, a Jesús Vico Belmonte, a todos los asistentes que nos acompañaron aquel 23 de abril y a quienes seguís demostrando que la historia y la numismática continúan despertando curiosidad, ilusión y ganas de aprender.

Porque cada moneda es también un documento histórico.

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